martes, 11 de abril de 2017

Estampilla de Cuba con motivo arqueologico de Venezuela

Estampilla de Cuba 1986 serie Historia Latinoamericana, Cultura Precolombina de Venezuela sale Figura femenina cerámica estilo Santa Ana, y Cueva de Santo Domingo donde fue encontrada.

lunes, 10 de abril de 2017

El periodo indigena en San Joaquin

Figura encontrada en la Isla Chamberg del Lago de Valencia
Fuente: http://www.cafenoticiascarabobo.com/opinion/desde-hato-viejo/periodo-indigena-san-joaquin/#.WHioHKIkuSo.facebook Evencio Diaz 17 de enero 2017
En la segunda semana de julio de 1992, posiblemente el día 10, unos trabajadores de la empresa constructora, Plavi C.A., que realizaban remoción y movimientos de tierras para la ejecución de un conjunto habitacional, se acercaron a algunos vecinos de la urbanización, Villas del Centro, para notificarle que habían encontrado pedazos de vasijas de arcilla, huesos y cuentas de collares que, por ser poco común, les habían llamado la atención su estructura y colorido. Los vecinos se trasladaron inmediatamente al sitio del hallazgo arqueológico y confirmaron el testimonio de los obreros.
Villas del Centro se encuentra localizada al noroeste del municipio San Joaquín, entre la Autopista Regional del Centro y la carretera nacional. Es un área urbanística de carácter privado que había retomado el proceso de construcción de viviendas consistentes a la III y IV etapa, en una superficie aproximada de 47.420 m2. En el momento del hallazgo ya se habían construidos las aceras, el asfaltado de las calles, colocado el alumbrado público y edificadas un número considerable de viviendas.
Los vecinos, la mayoría damas, fueron diligentes y se dirigieron a las autoridades de la Gobernación de Carabobo, que el 24 de julio de 1992 y mediante una comisión se acercó al sitio. Más tarde fue verificado por profesionales que declararon lo siguiente:…
“A flor de tierra, los antropólogos de la UCV encontraron diversas muestras de objetos de barro que les llevaron a señalar que es un basurero arqueológico, lo que podría evidenciar que el sitio fue un enclave de unos mil indígenas aproximadamente e indudablemente allí también tenían su cementerio” (El Carabobeño, Sábado 18 de septiembre de 1993, C-5).
Pero las inquietudes vecinales no solo quedaron en preocupaciones por conservar las piezas arqueológicas. El mismo año del hallazgo arqueológico se organizaron mediante la figura jurídica de, Fundación Pro Rescate Arqueológico de San Joaquín (FUN-P.R.A.S.J), que tenía el único objeto de “Rescatar, Preservar y Conservar para las generaciones presentes y futuras el patrimonio Arqueológico del Municipio San Joaquín, para reafirmar la existencia actual de nuestros pueblos indígenas, fomentando el respeto y reconocimiento que merecen como expresión de nuestra cultura venezolana, revalorizando su pasado pre-hispánico” (La Panela Ilustrada, Año 11, Nº 64, p. 17).
A pesar de las solicitudes la empresa constructora no detuvo la obra ocasionando destrozos en el yacimiento pero, una orden del 26 de febrero de 1993 emitida por el doctor, Moisés Domínguez, Juez Primero de Primera Instancia en lo Penal y de Salvaguarda, dictaminó la paralización de los trabajos de construcción que llevaban a cabo en el sitio. Esta decisión fue promovida por el presidente de la Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, Seccional Carabobo, licenciado, Luis Cubillán Fonseca. Esta situación generó un conflicto de intereses económicos que finalmente logró vencer ante la demanda de la comunidad por rescatar la zona del Cementerio Indígena.
A pesar del respaldo de las diferentes instituciones culturales y académicas aun de las diferentes instancias del poder público, la lucha se diluyó a través del tiempo. Solo quedaron los recuerdos y una verdad nuevamente demostrada del modelo impuesto por la historia oficial, de desvalorar la base indígena en el proceso sociohistórico del país.
A continuación presentamos un breve esquema acerca de algunas referencias para un estudio con más detalles y profundidad de los aborígenes en San Joaquín, que posteriormente estaremos desglosando para su mejor compresión.
La Prehistoria
El origen del Hombre en América se sigue discutiendo a pesar de que hay unanimidad del paso de los mayores contingentes de hombres procedente de otras tierras, que transitaron por el estrecho de Bering gracias al descenso del nivel del océano. Este descenso fue producto de la glaciación (fenómenos climáticos) wiscoconiana (último glaciar norteamericano) que ocurrió entre 50.000 y 60.000 años.
La historia de Venezuela no comenzó a partir de 1492, pues los prehistoriadores la remontan entre 14.000 y 15.000 años aproximadamente. Según, Miklon Szabadics Roka, concluye que “la variedad de utensilio lítico de Venezuela nos enseña que el Hombre ha tenido que dedicarse a diferentes actividades para sobrevivir. Tenía que adaptarse a las condiciones impuestas por la naturaleza, como cambios climáticos, que eran lentos aunque constante, los altibajos de las estaciones y los cambios de floras y faunas. Sin embargo, a pesar de las diversidades, el Homo pudo seguir avanzando hacia adelante en su evolución” (Arqueología de la Prehistoria de Venezuela, publicaciones de la Gobernación del Estado Aragua, 1997:42).
La Región Histórica de Tacarigua
El antropólogo y profesor universitario de la UCV, Guillermo José Colmenares Rueda, publicó en 2008 su libro denominado, Las Sociedades Tribales Caribes de Caracas: su cultura ancestral. En su trabajo presenta el enfoque de uso geohistórico de los pueblos indígenas ancestrales del Valle de Caracas en el siglo XVI. Siguiendo ese mismo planteamiento teórico-metodológico podemos también denominar una región histórica que abarcaría la Cuenca del Lago de Tacarigua o Valencia, que comprende desde La Victoria hasta Borburata. Es decir, la zona de los valles de Aragua y Valencia y parte del estado Guárico por el sur. Esta percepción histórica sería dividir el estudio del historiador, Horacio Biord, de los Aborígenes de la Región Centro-Norte de Venezuela (1550-1625) en dos regiones históricas. Recordemos que esas regiones lo impone la dinámica de uso geográfico de los aborígenes ancestrales.
La población asentada en la Cuenca del Lago de Tacarigua está relacionada con la tradición cultural Barrancoide, cuya comunidad de Barrancas tuvo su asentamiento en el espacio vital definido por el río Orinoco y sus alrededores. Es probable que entre 260 y 290 años d.C., la población de Barrancas se desplazara hacia los márgenes del Lago de Tacarigua, pues algunos estudios sostienen que todavía a principio del siglo XVIII el Lago se comunicaba a través del caño Cambur y del Pao, tributario del río Portuguesa, con el Orinoco. Esto nos confirma que el poblamiento y dispersión de los aborígenes no solo fue por vía terrestre, sino además por ríos, mares y lagos.
La población indígena ancestral de la Región histórica de Tacarigua era una sociedad agro-alfarera, del tronco lingüístico Caribe. Esta población estaba conformada por naciones o etnias relacionadas entre sí. Se conoce la población de principio del siglo XVI: Meregotos, Mucarios, Araguas, Guamos, Tomuzas, Guaiqueríes, Jirajara, Bobures, Arbacos y Quiriquires.
Estos aborígenes que habían logrado asentarse en territorio determinado, ya que tenían sentido de pertenencia territorial, vivían en aldeas dispersas y separadas y tenían al frente un principal como jefe. Sin embargo, la distribución étnica de los aborígenes fue alterada con el proceso de encomiendas, que mediante la caza de aborígenes sometidos a la esclavitud, eran sacados de su lugar y reubicados a otros sitios donde se había disminuido la población aborigen. En principio del siglo XVII encontramos en la encomienda de Guacara la nación Quiriquires y en Los Guayos de la nación Jirajara. A partir de 1620 se les obligó a los encomenderos a formar con los indígenas los pueblos de doctrinas de indios, quedando el territorio hoy San Joaquín en medio de los pueblos de indios de Guacara (1624) y Turmero (1620).
El vocablo Mariara
Según la información recogida por el antropólogo, Filadelfo Morales M., la cultura Barrancoide posiblemente tiene su origen en las tierras altas del Perú, Ecuador o Colombia (Sangre en los conucos: Reconstrucción etnohistórica de los indígenas de Turmero, 1994:19). Esta afirmación la podemos corroborar con la ubicación de tres pequeñas localidades con el nombre de Mariara (Mariara, Mariara Grande y Mariara Chico) en el Cantón Mayaya, en la Octava Sección Municipal Teoponte de la Provincia Larecaja, del Departamento de La Paz, en la República de Bolivia. Esta referencia toponímica de Mariara puede confirmar o cambiar el significado del término que conocemos desde el mismo momento de la llegada de los españoles.
En el trabajo del profesor, Espíritu Angulo Molina, se determina el nombre de Mariara de voz Tarma-Tamanaco con varios significados: Camino o ruta y Fuente de agua o tibio. (Voces Indígenas de Venezuela. Trabajo de ascenso no publicado. Universidad de los Andes, Mérida, 1990:123).
Museo Local de Historia
Dentro de los planes que deben incluir los candidatos políticos a dirigir el gobierno municipal, deberá ser la de retomar el frustrado proyecto del Museo Arqueológico de San Joaquín. Pues la colección arqueológica localizada en Villas del Centro se encuentra en guarda y custodia en diferentes lugares como el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) que, Natalia Díaz Peña, señala que “el material arqueológico de San Joaquín representa menos del 10% de la colección total de la Cuenca del Lago de Valencia, que está depositada en el IPC.” (La colección arqueológica del lago de Valencia: documentación y nueva museología, 2006:243).
Para que tengamos idea de lo que se refiere la museógrafa, Díaz Peña, el porcentaje está en base a la colección de 1.726 fragmentos (no hay piezas completas), es decir, más de cien piezas que se rescató del sitio de Villas del Centro a través de la Dirección de Conservación de Bienes Arqueológicos de IPC, en 1999.
¿Cómo recuperar esa colección arqueológica?
Implementado la misma política de Estado en el proceso de repatriación del país de las colecciones que se encuentran en el exterior. Nuestras autoridades municipales harían un proceso de restitución hacia la localidad de San Joaquín de las distintas colecciones arqueológicas que se encuentran en instituciones (universidades, museos, institutos de investigación) de Caracas y Valencia.
Así como este, el próximo artículo lo escribiré para ti y publicará el día viernes en otra cita con… Desde Hato Viejo.

domingo, 9 de abril de 2017

Profanan tumba de Romulo Gallegos y su familia

Romulo Gallegos
Profanan tumba de Romulo Gallegos
Profanan tumba de Romulo Gallegos
Fuente: http://globovision.com/article/profanaron-la-tumba-de-romulo-gallegos 15 de junio de 2016
Los restos del expresidente y escritor venezolano Rómulo Gallegos estarían desaparecidos luego que sujetos desconocidos profanaran su tumba y la de buena parte de su familia en el Cementerio General del Sur, en Caracas.
La noticia la dio a conocer su nieta Theotiste Gallegos a través de la red social Facebook y la confirmó la dirigencia de Acción Democrática, partido en el que militó el político.
El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, también se refirió al hecho a través de su cuenta en la red social Twitter. "Delincuentes profanan tumba y roban restos Rómulo Gallegos".
Las personas que ultrajaron el mausoleo, ubicado en la parcela 1 Sur, se llevaron el mármol que lo cubría y los restos de los cuerpos.
Los actos de profanación en el Cementerio General del Sur no son una novedad. Para el año pasado, al menos el 40% de las tumbas habían sido violentadas por personas que se dedican a la venta de los cadáveres con fines de brujería.
Cada hueso es negociado por cantidades que pueden alcanzar hasta los 100 mil bolívares, dependiendo de qué parte del cuerpo se trate.
Su nieta calificó lo sucedido como un robo para “la historia de cada uno de los venezolanos".
En 1948 Gallegos se convirtió en el primer Presidente de Venezuela electo a través del voto directo, secreto y universal. Sus novelas forman parte de la cultura, no solo venezolana, sino mundial.
La sede del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en Caracas, fue la casa de Rómulo Gallegos, un complejo que se presta para el desarrollo de actividades académicas y culturales, en una superficie útil de aproximadamente 10.000 mts2, con todas las facilidades para la atención al público.
El autor de la obra Doña Bárbara, clásico de la literatura hispanoamericana, murió en la capital venezolana el 5 de abril de 1969 a los 84 años.

Profanan tumba de ex presidente Isaias Medina Angarita

Ex Presidente de Venezuela Isaias Medina Angarita
Profanacion tumba de el ex presidente Isaias Medina Angarita en el cementerio del sur
Fuente: http://globovision.com/article/profanaron-tumba-del-ex-presidente-isaias-medina-angarita El Nacional 15 de junio de 2016
El doctor Isaías Medina Angarita, hijo del político y militar venezolano de mismo nombre, confirmó este miércoles la profanación de la tumba de su padre.
Angarita reveló en entrevista concedida al diario El Nacional que su hermana fue informada de la situación en horas de la mañana del pasado lunes por el cuidador, pero no fue sino hasta el martes cuando pudieron acercarse al Cementerio General del Sur para constatar.
“Me llama la atención este hecho ya que esa tumba siempre fue muy respetada. Siempre encontrábamos flores y vela, como símbolo de cariño hacia una figura”, expresó respecto a la situación.
El hijo de quien fuera presidente de Venezuela entre 1941 y 1946 informó que uno de los nichos fue violentado y el otro no.
Los hijos del militar realizaron la denuncia en el cementerio y ahora esperan reunirse con el resto de la familia para decidir si van a dejar los restos que quedan ahí o los trasladarán a otro lado.
Medina Angarita hizo énfasis en que esta era situación que llevaba años ocurriendo. 
La familia nunca se preocupó por el hecho de que la tumba era vista como un símbolo de respeto.

sábado, 28 de enero de 2017

Hacia una red de Amigos del Ecomuseo Comunitario Yalayalama’ana

Rio Socuy, Zulia
Rio Socuy casa Wayu Zulia.
Comunidad Wayu Rio Socuy, Zulia.
Comunidad Wayu haciendo arqueologia
Comunidad Wayu
Arqueologia Rio Socuy, Zulia.
Arqueologia Rio Socuy, Zulia.
Arqueologia Rio Socuy, Zulia.
Arqueologia Rio Socuy, Zulia.
Petroglifos Rio Socuy, Zulia.
Fuente: http://frontal27.com/hacia-una-red-de-amigos-del-ecomuseo-comunitario-yalayalamaana-vamos-entre-todos/  
Continúa el proceso de consolidación del Ecomuseo Comunitario Yalayalama’ana

Es evidente que estos territorios, además de albergar una inmensa riqueza natural o biodiversidad, son determinantes para la reconstrucción de nuestra memoria
Capítulo II: De la cultura. Del patrimonio arqueológico e histórico de los pueblos y comunidades indígenas.
Artículo 93.- El Estado, conjuntamente con los pueblos y comunidades indígenas, protegerá y conservará los sitios arqueológicos ubicados en su hábitat y tierras, fomentando su conocimiento como patrimonio cultural de los pueblos indígenas y de la Nación.
Descubrimientos arqueológicos antiguos y más recientes serán parte del Ecomuseo: Petroglifos y piezas de cerámica prehispánica

El Ecomuseo está ubicado entre la comunidades wayuu del río Socuy, Wayuma’ana y Kassusain, en la parroquia Marco Sergio Godoy, municipio Mara, estado Zulia. La Organización Indígena Wayuu Maikiraalasalii (los que no se venden), la Asociación Cultural Indígena Wayuu Yalayalama’ana y las directivas de los Consejos Comunales Indígenas Wayuuma’ana y Kassusain son las organizaciones responsables de la construcción e impulso del Ecomuseo junto a todos los aliados que ya se han sumado, como la Sociedad Homo et Natura, el equipo de estudiantes y profesores de Antropología de la Universidad del Zulia, coordinado por las profesoras Zaidy Fernández y Noylibeth Rivero, y los que deseen sumarse, para acompañarnos, apoyar la causa y hacer realidad este acontecimiento cultural.
Las comunidades wayuu que luchan por el agua y los bosques, y que están en contra de la expansión carbonífera en todo este territorio, nos vienen advirtiendo sobre el estado del río Socuy, ubicado al noroeste de la Sierra de Perijá, y también alertándonos sobre sus posibles amenazas, ya que este río alimenta al embalse Manuelote que envía el agua por canal o trasvase al embalse Tulé, y por sistema de bombeo y tubería, a los municipios de Maracaibo, San Francisco, Jesús Enrique Lossada, Mara, Almirante Padilla y Costa Oriental del Lago (COL – El Tablazo).
El río Socuy se encuentra en latente amenaza al mismo tiempo que el sistema hidrográfico del Estuario de Maracaibo (Golfo, Estrecho, Bahía y Lago) por los planes megamineros de carbón e intento de instalación de una Carboeléctrica en Guasare y la construcción de vías ferroviarias que pasarían por los cementerios y sabanas del pueblo wayuu para la instalación de un Puerto Multimodal de Carbón en Pararú – Guajira venezolana.
De acuerdo a lo establecido en la Carta Magna y por ser territorios indígenas tal cual reza en su respectiva Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas (LOPCI)…
TÍTULO IV: DE LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA
El Ecomuseo inició su construcción desde hace un par de años, pero como los wayuu venían observando, al darse cuenta de la existencia de petroglifos y piezas, el territorio de esa parte del país fue poblado por grupos más antiguos. Esto motivó a desarrollar una intensa jornada de trabajo arqueológico que se efectuó en los espacios del Ecomuseo, del 14 al viernes 18 de noviembre de 2016, con el apoyo de los profesores Lino Meneses y Gladys Gordones, del Museo Arqueológico “Gonzalo Rincón Gutiérrez”, el cual está arribando a sus 30 años de creado, y que está adscrito al Vicerrectorado Académico de la Universidad de Los Andes. La jornada contó también con la participación de la profesora Noylibeth Rivero y un grupo de egresados y estudiantes de la Licenciatura en Antropología de la Universidad del Zulia, así como con miembros de las comunidades interesados en aprender y conservar esta riqueza, que cuenta parte de la historia de los pueblos que han habitado ancestralmente este maravilloso territorio que hoy llamamos Venezuela.
La concepción del Ecomuseo, que tienen los miembros de las comunidades, contempla un “mapa” a mano alzada de las rutas, señalando las paradas y algunos de los elementos que se compartirán con los visitantes, como la vivencia de los pobladores y sus manifestaciones culturales. Es decir, se incorporarán las “expresiones culturales y naturales” propias de estos pueblos, la preparación de materiales que sirvan de “ecoguías” y hasta los relatos de los Jayeechi, como es el caso de Segundo, quien a lo largo de su vida ha transitado La Guajira y los territorios del Ecomuseo, con su característica capacidad de memoria y sensibilidad para contar lo visto y vivido.
Descubrimientos arqueológicos antiguos y más recientes serán parte del Ecomuseo: Petroglifos y piezas de cerámica prehispánica
Además de los petroglifos, se han rescatado diversidad de piezas de cerámica prehispánica. Las primeras impresiones de estas excavaciones muestran que las piezas presentan características diferentes a las encontradas hasta ahora en los yacimientos del Guasare, y que es posible que las mismas respondan a restos de arte votivo (dedicado a los dioses), pero será la profundización del proceso de investigación, coordinada por los profesores Gordones y Meneses, lo que nos de luces sobre la riqueza histórico-cultural que albergan estos yacimientos.
El Ecomuseo es un espacio de resistencia cultural para la paz, el cuidado de la biodiversidad, el agua, el fortalecimiento de la diversidad cultural y el reconocimiento de nuestra historia e identidad. Es por eso que los convocamos a todos a formar parte de este espacio, por medio de alianzas y apoyo de organizaciones y comunidades, como de futuras visitas para el aprendizaje y conocimiento del territorio, y de las culturas ancestrales, tradicionales y actuales.

domingo, 23 de octubre de 2016

¿Qué se encontró en el subsuelo del Teatro Municipal?

Teatro Antonio Guzmán Blanco, 1885. Actualmente es el Teatro Municipal de Caracas
Vista de los palcos, después de su última remodelación en 2011
Para ver el articulo completo y sus multiples ilustraciones pinche en la direccion siguiente Fuente: https://caracascuentame.wordpress.com/2016/10/20/que-se-encontro-en-el-subsuelo-del-teatro-municipal/  

jueves, 22 de septiembre de 2016

Arqueólogos venezolanos se oponen a la explotación minera indiscriminada

Explotacion minera indiscriminada de oro y diamantes
Alfarería del Orinoco
Fuente: http://www.laloquera.com/blog/2016/04/17/arqueologos-venezolanos-se-oponen-a-la-explotacion-minera-indiscriminada/ abril 7 del 2016
La asociación que agrupa a los Arqueólogos y Arqueólogas de Venezuela lanzó un comunicado en el que rechazan el decreto de creación del la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”.
Tal decisión fue promulgada en el decreto 2.248, emitido por el presidente de la República, Nicolás Maduro, pone en peligro, a juicio de los profesionales de la arqueología, la conservación de las raíces ancestrales venezolanas.
El decreto de creación del llamado “Arco Minero” fue publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 40.855. Abarca un área de 111.843,70 kilómetros cuadrados, cuya poligonal incluyen: la desembocadura de los ríos Apure y Zuata sobre el río Orinoco y las cuencas de los ríos Chorro Macho, Aro, Ariza, Mato, Tacoto, Caura, Cuchivero, Cuchiverito, Guaniamo y Parguaza y los límites noroeste del Monumento Natural Sierra de Maigualida y a solo 5 kilómetros del Monumento Natural Cerro de Guanay, declarados ambos monumentos nacionales, según el Decreto Nº 1.233 del 2 de noviembre de 1990, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 4.250 del 18 de enero de 1991.
En el texto, el gremio asegura que es “la cuenca del Orinoco, en términos de la investigación arqueológica sistemática, una referencia continental para la compresión de nuestros procesos históricos culturales del norte de Suramérica y las islas caribeñas que sustentan nuestros lazos de integración política y cultural”.
La explotación minera no supone solo, un riesgo a estos bienes “intangibles”, sino que además vulnera espacios y pruebas histórico-culturales de la presencia humana en el territorio venezolano: “El legado material e inmaterial de todos estos procesos que impulsaron los pueblos que ocuparon la cuenca del río Orinoco a partir del año 10.000 antes de nuestra era, deviene en la actualidad en una herencia cultural que se expresa en nuestro patrimonio arqueológico: antiguos espacios habitacionales abandonados con sus suelos antropogénicos asociados, retos de paleoflora y paleofauna, instrumentos líticos, cerámica arqueológica, petroglifos y pinturas rupestres, entre otros”
El texto original de la Asociación de Arquelógos de Venezuela, puede ser leído aquí
Más de 100 años de investigación arqueológica y antropológica en la cuenca del río Orinoco, desarrollada por nuestros pioneros de la antropología y la arqueología en Venezuela y proyectos de investigación impulsados y ejecutados por arqueólogos/as venezolanos/as y extranjeros/as de reconocida trayectoria académica de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) e independientes, financiados desde el Gobierno Nacional y sus entes descentralizados (FONACIT, CVG, EDELCA y CORPOELEC, entre otros), nos han permitido saber que en la cuenca del río Orinoco existió desde el inicio del Holoceno una gran región geohistórica ocupada por comunidades antiguas de cazadores-recolectores y posteriormente grupos agroalfareros semisedentarios y sedentarios que poblaron esta porción territorial y cuya historia se vincula, por un lado, con la cuenca del río Amazonas a través de la interconexión fluvial natural que se establece entre los ríos Orinoco-Casiquiare-Negro-Amazonas; y por el otro, con los Llanos venezolanos y el Caribe insular, lo que hace de la cuenca del Orinoco, en términos de la investigación arqueológica sistemática, una referencia continental para la compresión de nuestros procesos históricos culturales del norte de Suramérica y las islas caribeñas que sustentan nuestros lazos de integración política y cultural.La formación y articulación de la gran región geohistórica a la que hacemos mención se debió a la existencia de una gran red de comunicación fluvial que confluía en el majestuoso río Orinoco y a los numerosos y variados ecosistemas presentes en un área tributaria bi-nacional del orden del millón de kilómetros cuadrados y una longitud de 2.140 km, hasta su desembocadura al mar: bosques tropicales, selvas de galería, sabanas, ciénagas y lagunas: hábitats ricos en recursos vegetales y animales que facilitaron definitivamente la reproducción social y material de la vida humana.Hasta la fecha, las investigaciones realizadas en diversos contextos arqueológicos nos han permitido conocer que la cuenca del río Orinoco fue ocupada entre los 10.000 y 4.500 años antes de nuestra era por grupos de cazadores/as-recolectores/as-pescadores/as y es alrededor de 1.000 años antes de nuestra era que emerge la sociedad tribal productora de alimentos que es disuelta con la irrupción del modo de vida colonial expresado también en contextos arqueológicos orinoquenses, cuya cronología estaría entre los años 1536-1817 de nuestra era, período en el cual las misiones capuchinas catalanas en Guayana desarrollan el primer proyecto capitalista vinculado, entre otros productos, a la explotación y fundición del oro aluvional extraído de las arenas del río Caroní.Las evidencias arqueológicas obtenidas de los sitios arqueológicos hasta el presente nos indican que, desde épocas muy tempranas, los grupos humanos que colonizaron la cuenca del río Orinoco se apropiaron de los recursos económicos territorialmente estables y predecibles tales como los que ofrecía la fauna y la flora orinoquense: venados, capibaras, morrocoyes, tortugas, roedores, caimanes, manatíes, peces, monos, aves, así como también, de diversas frutas de palmas, tubérculos y raíces. Ello les condujo desde períodos muy tempranos a desarrollar procesos de ocupación del territorio en aldeas semipermanentes y permanentes, domesticación de plantas como la yuca, ñame, maíz, frijoles y ajíes, entre otros; así como también, a cambios ideológicos-culturales que se expresaron en el desarrollo muy temprano de una estética visibilizada en la cerámica arqueológica orinoquense y en las representaciones rupestres plasmadas en petroglifos y pinturas realizadas al aire libre, en abrigos rocosos y cuevas presentes en la región.El legado material e inmaterial de todos estos procesos que impulsaron los pueblos que ocuparon la cuenca del río Orinoco a partir del año 10.000 antes de nuestra era, deviene en la actualidad en una herencia cultural que se expresa en nuestro patrimonio arqueológico: antiguos espacios habitacionales abandonados con sus suelos antropogénicos asociados, retos de paleoflora y paleofauna, instrumentos líticos, cerámica arqueológica, petroglifos y pinturas rupestres, entre otros, poseen la cualidad imprescindible para reconocer en ellos los procesos históricos concretos que nos permitirán como sociedad reconocernos en nuestra historia común de manera que podamos entender el carácter causal que dicha historia precedente tiene sobre nuestras condiciones actuales de existencia.Por lo dicho anteriormente, vemos con gran preocupación la decisión de crear la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, según el decreto 2.248, emitido por el ciudadano Presidente de la República, Sr. Nicolás Maduro Moros, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 40.855, con una extensión de 111.843,70 kilómetros cuadrados, cuya poligonal incluyen: la desembocadura de los ríos Apure y Zuata sobre el río Orinoco y las cuencas de los ríos Chorro Macho, Aro, Ariza, Mato, Tacoto, Caura, Cuchivero, Cuchiverito, Guaniamo y Parguaza y los límites noroeste del Monumento Natural Sierra de Maigualida y a solo 5 kilómetros del Monumento Natural Cerro de Guanay, declarados ambos monumentos nacionales, según el Decreto Nº 1.233 del 2 de noviembre de 1990, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 4.250 del 18 de enero de 1991.La poligonal de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco” engloba un territorio con condiciones paleoecológicas únicas en el mundo, con una estratégica riqueza hídrica (más del 40% de la cuenca tributaria del río Orinoco se ubica en el territorio que abarca el Arco Minero) y, como lo ha demostrado la arqueología venezolana en su más de 100 años de investigación en esta Gran Región Geohistórica, es un territorio rico en yacimientos arqueológicos tales como: Petroglifos, cuevas con pintura rupestres, sitios habitacionales y suelos antropogénicos que contienen restos arqueobotánicos y zooarqueológicos que evidencian las culturas, los modos de vida con sus respectivos modos de trabajo y el manejo dado a las plantas y a los animales por los pueblos ancestrales originarios que ocuparon la cuenca del río Orinoco.Lamentablemente, el decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, no contempla nada en relación al estudio y conservación del Patrimonio Arqueológico que se encuentra y se pudiera encontrar en este territorio y obvia por completo el ordenamiento jurídico venezolano estructurado en los últimos 16 años, en especial el artículo 99 del Capítulo VI de Los Derechos Culturales y Educativos y el 127 y 129 del Capítulo IX de Los Derechos Ambientales de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.De igual manera, el decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, obvia el artículo 11 de la Ley Orgánica de la Cultura (Decreto 1.411, Gaceta Oficial Extraordinaria de la República Bolivariana de Venezuela Nº 6.154, 19 de noviembre de 2014) que contemplan que: “A los efectos del presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Cultura, se considera Patrimonio Cultural de la Nación a todas y cada una de las manifestaciones materiales o inmateriales que se entiendan como resultado o testimonio significativo de la cultura venezolana. También son considerados patrimonio cultural, los bienes culturales arqueológicos y paleontológicos que estén o se hallen en la tierra o en su superficie, circulen, reposen o se encuentren en el medio acuático o subacuático de la República Bolivariana de Venezuela…” y evade el principio de corresponsabilidad del Estado venezolano establecido en el artículo 12 de dicha ley que establece que: “El ministerio del poder popular con competencia en materia de cultura, a través del ente nacional con competencia en patrimonio cultural, en corresponsabilidad con el Poder Popular, debe fomentar el conocimiento, creación, promoción, identificación, valoración, preservación, rehabilitación, salvaguarda, consolidación y puesta en uso social del patrimonio cultural de la Nación”El decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, esquiva por completo y en especial el artículo 5 de la Ley de Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas, dada, firmada y sellada en la sede de la Asamblea Nacional, en Caracas, a los 11 días del mes de diciembre de 2008, estando la ciudadana Cilia Flores como Presidenta de la Asamblea Nacional (Gaceta Oficial de la república Bolivariana de Venezuela Nº 39.115 del 6 de diciembre de 2009).El decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, también obvia por completo la Ley Orgánica del Ambiente(Gaceta Oficial Extraordinaria de la República Bolivariana de Venezuela, Nº 5.833 del 22 de diciembre de 2006) y la Ley Penal del Ambiente (Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 39.913 del 02 de mayo de 2012) en lo referido a la necesidad de realizar en todas las actividades capaces de degradar el ambiente los estudios de impacto ambiental y sociocultural necesarios otorgar las permisologías correspondientes.El decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”, también obvia el articulo 15 en su parágrafo único de la Providencia Administrativa mediante la cual se dictan las Normas y Procedimientos que Regulan las Actividades Arqueológicas y Paleontológicas en la República, dictada por el Instituto de Patrimonio Cultural (Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 40.028 del 15 de octubre de 2012): “Los programas y proyectos de desarrollo que de acuerdo con la normativa ambiental, por la naturaleza de la actividad requieran Estudios de Impacto Ambiental, deberán incluir en los mismos las medidas necesarias para el rescate de los bienes arqueológicos o paleontológicos que se descubran, a tales efectos deberá contarse con el asesoramiento de profesionales de la arqueología y la paleontología”.Por todo lo anterior, los/as arqueólogos/as que integramos la Asociación de Arqueólogos y Arqueólogas de Venezuela exhortamos al Ejecutivo Nacional para que revise el decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco” para adecuarlo a las normas jurídicas vigentes de la República referidas a la investigación, valorización, preservación, protección y salvaguarda del Patrimonio Arqueológico y Cultural tangible e intangible del pueblo venezolano y de igual forma, solicitamos, amparados en el artículo 99, del Capítulo VI de los Derechos Culturales y Educativos de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece que: “Los valores de la cultura constituyen un bien irrenunciables del pueblo venezolano y un derecho fundamental que el estado fomentará y garantizará, procurando las condiciones, instrumentos legales, medios y presupuestos necesarios… El estado garantizará la protección y preservación, enriquecimiento, conservación y restauración del patrimonio tangible e intangible y la memoria histórica de la Nación. Los bienes que constituyen el patrimonio cultural de la Nación son inalienables, imprescriptibles e inembargables. La ley establecerá las penas y sanciones para los daños causados a estos bienes” (CRBV, Gaceta Oficial Extraordinaria de la República Bolivariana de Venezuela Nº: 5.908 de 19/2/2009), que se ponga en marcha con arqueólogos/as venezolanos/as un gran proyecto de investigación arqueológica en la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco” a los fines de preservar para futuras generaciones la herencia histórica y cultural que nos legaron a todos/as los/as venezolanos/as los pueblos originarios que ocuparon desde épocas muy tempranas el territorio delimitado por la poligonal del decreto 2.248 que crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”