lunes, 14 de abril de 2014

En la búsqueda del viaducto El Rosario del antiguo Ferrocarril Central de Venezuela

FCV. Estructura Metálica del Viaducto El Rosario. Foto de 1973. Colección de Haridas Mederos.
Ferrocarril Central de Venezuela. Viaducto El Rosario. Colección Haridas Mederos. 1973
Puente La Lira 2014
Puente La Lira 2014
Grupo excursionista recorre tunel N°8 del ferrocarril de Caracas - Santa Lucia 2014
Tunel del Ferrocarril Caracas - Santa Lucia
Detalle puente La LiraFerrocarril Caracas - Santa Lucia 2014
Fotos: Haridas Medero
Recientemente el 12 de abril de 2014 se realizó una excursión organizada por Ernesto Roa y Guiada por Haridas Medero, investigadores sobre los ferrocarriles en Venezuela. Este grupo de personas interesadas en la historia, ubican el puente La Lira, algunos túneles y los documentan con muy buenas fotografías de este tramo del casi desconocido y antiguo ferrocarril FCV y que esta ubicado en la Quebrada de El Rosario, Parroquia Fila de Mariches, Municipio Sucre, Edo. Miranda.
Felicitaciones por ese logro.

Algunas referencias bibliográficas nos reseñan lo siguiente:
VIADUCTO DE EL ROSARIO:
CARREÑO RAFAEL, OHEP E. y URBANI F.: RECONOCIMIENTO DE LOS TÚNELES DEL ANTIGUO FERROCARRIL CENTRAL DE VENEZUELA, ESTADO MIRANDA; en: BOLETÍN INFORMATIVO DE LA COMISIÓN DE GEOSPELEOLOGÍA, caracas, Vzla, No. 3, Diciembre 1997: “Al cerrar la línea durante la década de los años 50, los 82 km de rieles y muchos puentes fueron desmantelados quedando el gran viaducto de Arenaza y otros dos sobre los afluentes de Lira y El Rosario, el cual era uno de los... mayores puentes ferroviarios de Venezuela, mide unos 100 m de largo y cerca de 55 m de luz. El paisaje circundante es muy seco y se mantiene con un aspecto natural sin intervención humana. Actualmente la vía sólo es transitada por cazadores locales de las haciendas vecinas; durante sus recorridos algunos de estos campesinos pernoctan ocasionalmente en los túneles. (Sin paginación)”

Instituto del Patrimonio Cultural: catálogo del patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005: Municipio El Hatillo, Edo. Miranda, IPC, Caracas, Venezuela. El trazado del ferrocarril iba de Caracas hasta Petare, pasando por El Encantado, Lira, Tusmare, La Envidia y Los Mangos. La Envidia, en el Km 32, era la estación desde donde partía el camino de recuas -animales con carga- que iba a Turgua. En 1892 una crecida del río Guaire arrasó la vía en distintos lugares, destruyendo tambi...én varios puentes. Las difíciles características de la ruta a cubrir entre Petare y Santa Lucía, a lo largo de la riera del río Guaire, convirtieron el trazado del ferrocarril en una verdadera hazaña de la ingeniería. Había 14 túneles que oscilaban entre los 140 m hasta 537 m de longitud y 29 puentes, el mayor de estos de 80 m de longitud, todavía se mantiene sobre la quebrada el Rosario.” Pág. 101

FERROCARRIL CENTRAL DE VENEZUELABreve cronología.
1883. Decreto de Guzmán Blanco Estudio y Construcción de Ferrocarril entre Caracas – Valles del Tuy – Cúa.
1884. El Congreso Nacional aprueba Contrato con Reginald Pringle para la Construcción y Administración de Ferrocarril Caracas – Valle del Tuy – Valle de Aragua – Valencia.
1884. Se inaugura el tramo Caracas – Petare.
1885. El Ferrocarril Central de Venezuela cede la construcción del tramo Cúa – Valencia al Gran Ferrocarril de Venezuela.
1892. Crecida del Rio Guaire destroza los trabajos que se habían realizado hasta la estación El Encantado y se paralizan las obras.
1902. Se reinician los trabajos del Ferrocarril.
1910. Se concluye hasta Santa Lucía.
1919. Huelga de los trabajadores del ferrocarril
1928. Llega la vía férrea hasta Ocumare del Tuy.
1936. El Gobierno de López Contreras nacionaliza el Ferrocarril.
1954. Es paralizado el funcionamiento del Ferrocarril Central de Venezuela.
Datos Técnicos.
Extensión: 83,20 Kms. Pendiente Máx.: 4% Puentes y Viaductos: 75 Túneles: 14
Estaciones.
Caracas – Sabana Grande – Chacao – Los Dos Caminos – Petare – El Encantado – Lira – Tusmare – La Envidia – Los Mangos – Arenaza – Pichao – Boca de Siquire – Santa Lucía – Soapire – Santa Teresa – San Francisco de Yare – Ocumare del Tuy. Total: 18 estaciones.

jueves, 13 de febrero de 2014

La casa de las primeras letras en Caracas

Entrada Casa de las Primeras Letras, Caracas
Fuente de soda y cafetería de la Casa de las Primeras Letras, Caracas
Exhibición de trajes típicos y mobiliario en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Corredor de la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piso original de baldosas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Pasillo sobre el jardín de la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Testigos de la antigua pared de la Casa de Las Peimeras Letras, Caracas
Columna original hecha de piedra, ladrillos y argamasa en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Laboratorio de arqueología en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Laboratorio de arqueología en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de cerámica encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de cerámica encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de vidrio, cerámica y hierro encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de cerámica encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de cerámica importada encontradas en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piezas arqueológicas de cerámica encontrada en la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Piso original de baldosas de la Casa de Las Primeras Letras, Caracas
Fuente:http://www.gdc.gob.ve/identidad/content/site/module/pages/op/displaypage/page_id/304/format/html/
Fotos: P. Biern menos las 4 primeras que fueron tomadas de Internet
Esta edificación es de tipología residencial unifamiliar de una sola planta. Su fachada contribuye a la conformación de un perfil urbano característico de un sector y una época. Su larga fachada asimétrica cuenta con cuatro ventanas en el extremo sur, una puerta de acceso y una quinta ventana en el extremo norte. Las molduras y elementos decorativos que la componen son de carácter ecléctico combinando los estilos neoclásicos y Art Decó.
La Casa de las Primeras Letras está ubicada entre las esquinas Veroes a Jesuitas. Anteriormente identificadas como las Casas 29 y 31, su origen se remonta a la fundación de la capital. En este lugar funcionó la primera escuela Pública de Primeras Letras y de Latinidad donde dictó clases el maestro Simón Rodríguez a las cuales asistió el niño Simón Bolívar entre los años 1793 y 1795, el futuro libertador de América. En el año 1872, entra en funcionamiento el Colegio Santa María en cuyas aulas el prócer cubano José Martí impartió lecciones de oratoria, Bellas Artes y gramática francesa. El Colegio Santa María estuvo activo hasta el año 1912, a partir de esa fecha el inmueble pasó a manos de diferentes dueños, pasando luego por un largo periodo de abandono, siendo rescatada por el Gobierno Revolucionario que ha restaurado esta importante edificación patrimonial.
Durante estos dos últimos años el IPC (Instituto del Patrimonio Cultural) realizó excavaciones arqueológicas en esta casa que es la número 29 y en la casa de al lado la número 31.
Hoy esta casa cuenta con sala de lectura, sala interactiva para niños, un merendero escolar y una sala de usos múltiples, entre otros espacios.
La rehabilitación de este espacio se comenzó en enero de 2012. El monto de inversión fue de 50 millones de bolívares

domingo, 29 de diciembre de 2013

La Cueva de El Elefante, Estado Bolívar

Portada folleto de La Cueva de El Elefante, 1970
Pintura rupestre de La Cueva de El Elefante, Estado Bolívar
Mapa de ubicación de la Cueva de El Elefante, Estado Bolívar
Pinturas rupestres de la Cueva de El Elefante, Estado Bolivar
Pinturas rupestre de La Cueva de El Elefante, Estado Bolívar
Pinturas rupestre de La Cueva de El Elefante, Estado Bolívar
Bello paisaje del Cerro El Elefante, Estado Bolívar
Cerro El Elefante, Estado Bolívar
Cerro El Elefante, Estado Bolívar
Jeeps 4 X 4 realizan competencias en el Cerro El Elefante, Patrimonio Nacional de Venezuela
Por falta de vigilancia se practican deportes con jeeps en El Cerro El Elefante, Patrimonio Nacional de Venezuela
Por falta de vigilancia se practican deportes con jeeps en El Cerro El Elefante, Patrimonio Nacional de Venezuela
SANOJA OBEDIENTE, M. y
VARGAS, Iraida
1970          "La Cueva de El Elefante" (Investigaciones arqueológicas en el Bajo Orinoco: Estado Bolivar, Venezuela)
Proyecto Orinoco, Informe No. 2 Inst. Investgs. Económicas y Sociales, FACES, UCV., y La CVG. Impreso en Caracas
58 p. con fotos BN., Dibujos y mapa de la cueva
Este folleto trata sobre las Pinturas rupestres, las cerámicas asociadas con materiales líticos de lasca en la Cueva de El Elefante, Estado Bolívar, Venezuela.
Algunas fotos de este articulo no corresponden al folleto citado.
Recientemente adquirí este folleto sobre la Cueva de El Elefante el cual reseño y a la vez también quisiera comentar que este Cerro de El Elefante es de gran valor Geológico, arqueológico, turístico y escénico siendo así un verdadero monumento Natural y arqueológico. Pero también quiero resaltar el abandono en que esta este bien Patrimonial pues no hay vigilancia y los jeeps utilizan este gran cerro de roca Granítica para practicar deporte extremos con estos rustico.Ojala algún medio gubernamental lea este articulo y considere en darle el uso y vigilancia que se merece este antiguo cerro.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Presencias en la arena: Yacimientos arqueológicos en los Médanos de Coro

Bosque espinoso tropical
 
Cují sepultado por las dunas
 
Cerámica Dabajuroide
 
Excavación
 
Fuente: http://falcontotal.com/2013/07/presencias-en-la-arena-yacimientos-arqueologicos-en-los-medanos-de-coro/ 13 de julio 2013 Mgs. Sc. Camilo Morón Docente e Investigador UNEFM Doctorando ULA
Al Nor-Oeste de Santa de Coro, capital del Estado Falcón, la Curiana de los Caquetíos, se encuentra el Parque Nacional Médanos de Coro, un paisaje de dunas de arenas doradas, playas caribes y vientos infatigables. Un área de 91.280 hectáreas, de las cuales 42.160 son tierras continentales y 49.120 son superficie marina. Los médanos son dunas acumuladas por la acción constante de los vientos alisios que en esta zona soplan del Este al Oeste; las dunas pueden alcanzar hasta los 30 metros de altura. El paisaje es de tipo xerófilo, correspondiente a la zona de tipo de bosque espinoso tropical.
Los yacimientos arqueológicos en el Parque Nacional Médanos de Coro son de tres tipos: afloramientos de cerámica indígena, concheros (quioquenmodingos) y estructuras de tierra apisonada (las últimas requieren un estudio más detallado y su carácter cultural o natural aún se debate). En Arqueología Cronológica de Venezuela (1958), Cruxent y Rouse definen el Área Arqueológica de Coro en estos términos: “Los límites del área de Coro coinciden arbitrariamente con los del Estado Falcón, si se exceptúa la parte oriental extrema del Estado, que va del río Tocuyo a la frontera del Estado Yaracuy, que se considera como área diferenciada: la de Tucacas. Tanto la tierra firme de Falcón como la península de Paraguaná –que se proyecta hasta llegar a unos treinta kilómetros de la isla holandesa de Aruba– se estudian en esta área; en su mayor parte consiste en tierras bajas y planas, aunque en el interior posee amplios valles separados por filas de montañas de poca altura. El clima es seco y la tierra está muy erosionada, siendo la vegetación xerófila en general, salvo en algunos valles interiores.”
El más conspicuo de los yacimientos arqueológicos en el perímetro de los Médanos de Coro es el cementerio indígena. En breve nota escrita  por el presbítero Octavio R. Petit, leemos: “A unos seis kilómetros al Nor-Oeste de la cuidad de Coro se ha descubierto un importante cementerio precolombino. Concretamente al Norte del Parque de Exposiciones, o Feria, como le dice el pueblo. Una zona medanal, desplazada hacia el Oeste, ha dejado al descubierto el suelo natural en varios puntos. En ellos aparece un yacimiento de cerámica perteneciente a sepulcros rotos de entierros secundarios y utensilios de nuestros antepasados aborígenes.” Y a renglón seguido, prosigue: “El que esto escribe, presentó al profesor José María Cruxent varias muestras de esos materiales antiguos. El eminente científico y notable arqueólogo, sometió a exámenes en el Laboratorio Geocronológico de Carbono Catorce (C-14) del IVIC [Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas] dichos materiales.  De los cálculos realizados en el Laboratorio  se concluyó que los indios Caquetíos habitaron el mencionado sitio entre los años 1410 al 1830.”  Destaca Petit que la primera fecha es 88 años anterior a la llegada a tierras americanas del Almirante de la Mar Océano  D. Cristóbal Colón.
 Según los documentos de la época, Caquetíos, Jiraharas, Ayamanes, Chipas o Chiparotes, Ajaguas y Caribes eran algunas de las naciones indígenas que poblaban en el s. XVI el territorio de lo que hoy es Falcón. Los Caquetíos tenían sus sementeras en las tierras llanas y poblaban las islas al frente de la península de Paraguaná; Ayamanes y Ajaguas cazaban y sembraban en las tierras del Sur, los Chipas pescaban hacia el Occidente; en la Sierra, los Jiraharas fabricaban flechas y cosechaban la urupagua (Aveledoa nucifera). Los Caribes, provenientes del Amazonas, habían establecido puestos de avanzada en sus campañas de conquista en la región costera oriental.
Entre las dunas, un testimonio silente del pasado es la cerámica ancestral. Como apuntan Cruxent y Rouse en Arqueología Venezolana (1963): “Sin lugar a dudas, la serie Dabajuroide ocupa la máxima extensión, tanto en el espacio como en el tiempo, de todas las series venezolanas.” La serie perduró durante cuatro milenios, originándose hacia el 2.820 a.C., desde los inicios de la época Meso-India, extendiéndose a través de toda la época Neo-India y perduró  hasta los tiempos Indo-Hispánicos. Entre sus puntos más distantes, el área de San Cristóbal en Los Andes venezolanos y la isla de Margarita en el área de Porlamar, la serie Dabajuroide cubre una distancia aproximada de 1.300 kilómetros siguiendo la línea costera.
La cerámica de la serie Dabajuroide se define por estos rasgos: desgrasante arenoso, construcción de vasijas por medio de la técnica del enrollado, acabado de la base mediante impresión de tejidos o corrugado de la superficie con las manos, bases anulares caladas, boles con lados encorvados, ollas con cuellos acintados, pequeñas asas con rasgos aplicados, decoración geométrica en color ocre sobre engobe blanco (Cruxent y Rouse, 1958). En lo personal (Morón, 2007-2013), hemos distinguido cada uno de los rasgos clásicos del estilo Dabajuroide en los afloramientos cerámicos de los Médanos de Coro, y especialmente hemos notado un “acintado triple” en el cuello de diversos tipos de  piezas. Este rasgo distintivo se extiende desde Dabajuro –yacimiento cabecero–, hasta Mitare, Caimancito y Cumarebo. Cruxent y Rouse hacen notar que los budares de barro que indican el cultivo de la yuca amarga (Manihot esculenta Crantz; sinonimia: M. utilissima Pohl) están prácticamente ausentes en los yacimientos Dabajuroides. De esto infieren que la gente Dabajuroide trajo consigo el cultivo del maíz (Zea mais) y que, a medida que se iban desplazando hacia el Este, lo introducían en el área del cultivo de la yuca.
Un documento arqueológico, como un pedazo de budare, un trozo de herramienta lítica o un fragmento de cerámica arqueológica, pese a su aparente modestia, pueden ser elocuentes si se le sabe interrogar. El progreso de la Ciencia pone en nuestras manos instrumentos y técnicas que nos permiten recabar datos desconocidos e impensables para los investigadores de hace apenas unas pocas décadas; pero toda técnica es estéril si el documento arqueológico ha sido deteriorado o destruido, ya sea por impericia de parte de los investigadores o por el vandalismo culposo o intencionado de los lugareños y los visitantes.